Mundo ficciónIniciar sesiónLos monstruos verdaderos no torturan cuerpos, torturan almas con decisiones imposibles.
La voz de Viktor resonó a través del intercomunicador con una calma que helaba la sangre, cada palabra medida y pronunciada con la precisión de un cirujano manejando un bisturí. Marcus se tensó junto al equipo de desactivación, sus manos suspendidas sobre el complejo entramado de cables que rodeaba la camilla donde Catalina yacía inconsciente.







