Mundo ficciónIniciar sesiónEl interior del salón era opulencia personificada: candelabros de cristal que costaban más que casas, arreglos florales que requerían equipos de diseñadores, mesas cubiertas con manteles de seda y cubiertos de plata real. La élite de la ciudad se movía entre espacios como tiburones elegantes, sonriendo mientras calculaban el valor neto de cada persona en la habitación.
Camila había estado en eventos como este antes, siempre en la







