LO QUE NO PUEDE PASAR
[ELARA]
El trayecto al hotel se vuelve una extensión incómoda de lo que acaba de pasar afuera, como si el tiempo no avanzara realmente, como si todo estuviera suspendido en esa tensión que ninguno de los dos logra soltar. No hablamos en ningún momento, pero el silencio no es vacío; está cargado de todo lo que dijimos, de lo que no dijimos, de la forma en que me besó contra el auto y de cómo mi cuerpo respondió sin dejarme espacio para fingir lo contrario.
Siento su presenc