LO QUE VIENE DESPUÉS
[JULIAN]
El silencio que queda después no se siente vacío.
Se siente lleno.
Lleno de respiración, de calor, de piel todavía sensible al más mínimo contacto, de esa quietud que no tiene nada que ver con incomodidad y todo que ver con algo que ninguno de los dos está acostumbrado a sostener.
Elara sigue recostada contra mí, su cuerpo encajado al mío como si no hubiera pensado en apartarse todavía, como si ese primer impulso de huir simplemente no hubiera llegado. Su respiraci