Todos en el lobby se quedaron serios, si dejabas caer un alfiler se podía escuchar el sonido sin problema, los guardaespaldas estaban tensos, sus órdenes eran proteger a la bella diseñadora de quién sea, más no sabían si actuar contra su propio jefe, el Ceo Dorian, le estaba haciendo daño a Alina
— ¡Sueltame Dorian, me estás lastimando! ¿qué diablos es lo que te sucede? ¡si realmente piensas que me iba a escapar con el señor Mohamed, entonces terminemos con esto de una buena vez, me iré de aquí