— Alina parecía tener justo arriba de ella una nube gris, no solamente tenía que soportar ver a su gran amor con su propia prima, si no que un CEO demonio y controlador no la había dejado salir de su mansión
— Vamos señorita, no debemos hacer esperar al amo — las empleadas levantaron de la cama la delgada silueta de Alina, para llevarla a la tina de baño entre gritos de oposición de la joven diseñadora hasta vestirla de pies a cabeza
—El mayordomo benjamín, fue a la pieza personalmente por ella