LIAM
Cuando llegue al piso y vi a los dos guardaespaldas muertos en el suelo y la puerta de la casa abierta, me dieron ganas de vomitar, entre corriendo mientras llamaba a Andrea sin obtener respuesta por ella, mire en el salón y estaba todo destrozado como si alguien hubiera cogido un látigo ya que todo estaba lleno de girones, fui inmediatamente al dormitorio y no la vi, me fui al dormitorio de mi hijo temiendo lo peor, pero tampoco estaba. Me senté en el suelo llorando como un niño negando