El agente Peter Embert caminaba junto al gerente del hotel, un hombre alto delgado, con modales exquisitos, experto en el ramo de la hotelería, cabello corto y canoso y mirada perspicaz, alejándose ambos de la habitación que ocupó Jefferson Smith.
Peter había aparecido con su credencial de inteligencia, algo que no muchas personas sabían sobre su biografía laboral y currículum, junto a J.T y otros tres agentes máscumpliendo acciones de protocolo, con una orden de registro que le permitiría ac