Nathanael se quedó perplejo, su nieto lo quería pero nunca era efusivo, siempre era huraño, indiferente, y ahora lo tenía abrazado a él
— !Eleazar! — ¿qué pasá? — Eleanor y Vanessa irrumpieron en el despacho preocupadas por el niño
— Cálmate, Eleazar, tus padres van a resolver su situación cuando sea el momento, mientras tanto tienes que respetar su decisión, ellos decidieron no estar juntos por un tiempo, no es tu culpa, son cosas de adultos
— Eleazar, mi amor, ven con mamá, déjame explicarte,