Romina, había sido blanco de la maldad de los mafiosos asiáticos más despiadados, su cuerpo estaba muy débil aún, pero el llanto de su bebé la trajo al presente
— ¡Nathaniel...! ¿por qué llora el bebé?
El mafioso se quedó mirándola a la corta distancia, su amada esposa había abierto los ojos, él pensó que la perdería cuando se desangró casi por completo, había anhelado que lo volviera a mirar, el fuerte hombre, dejó escapar un par de gruesas lágrimas, él se acercó con él bebé
— Cariño