Los mafiosos con sus esposas e hijos se pusieron en marcha hacia la mansión Diamantis, todo el camino estaba siendo custodiado por hombres en traje negro, armados y muy pendientes por si el enemigo aparecía, la misión era asegurarse que el Hades y su familia no fuera herido, ellos debían llegar a casa sanos y salvos
— Ya casi llegamos, cariño, los niños ya están en la mansión, me avisaron al celular, Dylan, ya está llegando con el pequeño pelirrojo y el ruso, solo falta un poco más — Nathan