Obviamente que el joven mafioso no iba a decir el porque tan fácilmente a menos que fuera necesario, pero por otro lado le apremiaba aclarar su situación también
— Papá, Daniela ya no es una niña, tarde o temprano tenía que enamorarse de alguien, menos mal que fué un conocido nuestro, de buena familia y con un futuro prometedor, no un malviviente que haya conocido en la universidad, o algunos de nuestros guardaespaldas que suelen drogarse a escondidas con la coca que traficamos, ¿no te lo p