El Hades, hacía tiempo ya que se sentía como el hombre más afortunado del mundo, cada vez que le hacía el amor a su esposa y ella le correspondía, enterrarse en ella y hacerla gemir su nombre, era por mucho la felicidad más grande que había sentido en su mafiosa vida
Solo se le compraba al amor que sentía por sus mellizos, desde el primer día que Darriel llegó a su vida, lo quiso con toda su alma, era una gota de agua de su impetuoso mar, él mismo lo cuidó y estuvo al pendiente de todas las nece