El tiempo pareciera haber reducido su velocidad al mínimo. Cada minuto que pasa es uno lleno de incertidumbre. Sentía que moría en la ambulancia cuando los paramédicos trataban de que ella no volviera a sufrir un paro cardiorrespiratorio. Todavía no comprendo que sucedió, ¿Quién le disparo? ¿Por qué? ¿Cuándo?
Los pasillos de este hospital son un tempano de hielo, hay ruido a mi alrededor, pero yo solo escucho silencio, uno donde la voz de mi consciencia me aturde. No debí hacer que ella regresa