Concentrarme en mis reuniones y en lo que cada persona en la empresa necesita de mi es casi una misión imposible. Estoy agobiado y los empleados lo notan ya que me tienen un poco más de paciencia. Parecía que no terminaría más de reunirme con gente y firmar documentos, pero finalmente estoy solo en mi oficina.
Me levanto de mi silla, camino hacia los ventanales y me quedo parado mirando el paisaje frente a mi como si esto me ayudara a encontrar la paz que necesito. Mi mente es una especie de mo