Al día siguiente: 14 de junio
Se me parte la cabeza, trato de abrir mis ojos, pero siento que me pesan tanto que la tarea se hace cuesta arriba. Respiro profundo, froto mis ojos con mis manos y finalmente encuentro la fuerza para abrirlos. La imagen del techo de mi cuarto es lo primero con lo que me encuentro, pero luego un movimiento me hace mirar a mi costado derecho de la cama y me encuentro con ella.
«¿Qué fue lo que paso aquí?», me pregunto alarmado al ver a Haizea completamente desnuda a