Dentro de la casa, el olor de la comida flota en el aire mientras todos se encuentran alrededor de la mesa, compartiendo una cena improvisada pero deliciosa. Thalia, al principio estaba preocupada y algo tensa ante la idea de cómo resultara ese momento tan improvisado, pero al ver como todos se encuentran compartiendo en calma, sus miedos mueren. El suave sonido de las conversaciones y el clink de los cubiertos contra los platos hace que todo se sienta aún más cercano y familiar. A su lado, Leo