El sonido de las risas suaves de Thiago y Enzo llena la sala, ambos se ven realmente felices mientras juegan con los legos esparcidos por el suelo. Enzo, con su habitual paciencia, ayuda a Thiago a ensamblar una torre que ya casi alcanza su altura.
—Mira, Tía, lo hicimos altísimo —dice Thiago con los ojos brillando de emoción, mostrándole la construcción de bloques de colores a Thalia quien está sentada frente a ellos.
—¡Felicidades Thiago! — dice mientras lo mira con dulzura—. Es la torre más a