Alessandro observa fijamente a Thiago mientras este corre alrededor del auto, y no puede evitar que una sonrisa de felicidad se instale en su rostro al ver cómo algo tan simple causa una inmensa alegría en el pequeño. Al dirigir su mirada hacia el porche de la casa, ve a su abuelo conversando con Nicole, y aunque no logra escuchar nada de lo que hablan, sí nota cómo Nicole intenta secar sus lágrimas con marcado disimulo.
—¿Tío, estás muy preocupado? —pregunta Thiago al llegar junto a él.
—¿P