Xavi ajusta el último broche del chaleco antibalas sobre el torso de Nicole, quien permanece en silencio, con la mirada fija en la pared. A pesar del peso físico del chaleco, es el peso emocional lo que realmente está sobre sus hombros. Xavi, con tono profesional, le da una última indicación.
—Lo mejor será que uses un suéter grueso que pueda disimular el chaleco bajo la ropa. No queremos que George o cualquier otra persona que pueda estar con él note que lo llevas —dice mientras da un paso atr