Entre otra vez en el restaurante acercándome a la mesa donde estábamos cenando Duncan y yo, sentándome otra vez en la silla.
— ¿Pasa algo? — me pregunto Duncan
— Me tengo que marchar, lo siento, mi hijo tiene mucha fiebre y tengo que estar con él — le dije
—Por los meses que tiene, puede ser que sea que le esten saliendo los dientes, tranquila es cosa normal, pero vámonos no quiero verte preocupada — me dijo
Nos levantamos de la silla, pagando Duncan la cuenta, nos marchamos del restaurante ace