Sí algo había aprendido Siena después de esos dos años en la universidad, es que después del silencio casi sepulcral que se instala en los pasillos durante el periodo de exámenes, el ambiente que se adueñaba de estos una vez terminado el periodo de pruebas era un contraste totalmente abismal. La última ronda de exámenes del semestre terminó en el momento exacto en el que la campana se dejó escuchar por todo el campus anunciando la llegada del mediodía.
Las voces dentro del comedor van de un lado