Siena recorre los pasillos del centro comercial en total calma y con un paso lento. Después de comer, las tres tomaron la decisión de que lo mejor sería que se separan, así cada una podría darle toda su atención a encontrar el regalo perfecto para el intercambio. Mientras por su lado, Helena y America se pierden entre tiendas y escaparates, Siena sube al tercer piso, observando con atención cada una de las vitrinas de accesorios para caballeros. La sugerencia de su padre se repite en su cabeza como la mejor guía.
“Una cadena o una esclava. Evita los relojes… También las carteras, eso es terreno de la novia o la esposa…”
La música ambiental navideña que sale de los altavoces, apenas si se escucha por sobre el murmullo de las conversaciones sostenidas por la multitud que llena los pasillos. Siena esquiva a varias personas, alargando la mirada por cada exhibidor, analizando cada cadena y pulsera que resplandece en las vitrinas, tocando mentalmente cada pieza mientras evalúa que puedan cum