#62
Desde la distancia, Johanna también observa con interés la escena que brindan Siena y Angelo. No necesita de mucho para que su mirada —entrenada para detectar aquello que puede transformarse en una grieta social o servir a su favor— capte la oportunidad silenciosa que aquello le ofrece. Cuando la mano de Angelo se posa de manera confiada sobre el antebrazo de Siena, casi puede saborear el placer de lo que ese simple gesto, que, aunque inocente en apariencia, resulta peligroso en un salón donde c