ADAM.
—Papá… creo que Sara está cansada del viaje… y queremos ir a nuestro lugar a descansar… hay mucho que hacer.
Papá se giró con el ceño fruncido, mientras Liam le pasaba un lego gigante, que él mismo había mandado a traer unas horas después de que llegamos a casa.
La sala estaba llena de legos y carros de colección, y muchos regalos que ni siquiera Liam había mirado.
—Es muy temprano, y Liam quiere jugar… —Torcí los ojos ante su terquedad, y la verdad no sé cómo iba a poder lidiar con un ho