SARA.
No me despegué del beso, incluso me quedé quieta cuando sentí la lengua de Adam meterse en mi boca y su respiración agitada me cegó completamente. Por un momento… solo por un momento me dejé llevar, y supe que había sido un error, cuando todo se profundizó en un instante.
Mi cuerpo reaccionó coa nunca, había una eternidad entre nosotros, desde la última que vez que no sentimos de esta forma, que cuestionaba mi cordura. Por un momento quería olvidarme de todo, así al siguiente instante me