ADAM.
—¿Cómo te sientes hoy? —Sofie sonrió mientras una mujer que contraté, estaba atendiendo a Sofie los siguientes días. Allí puso una bandeja con frutas, y algunos dulces que le compré a mi hermana.
—Me siento mejor… aún me da dolor de cabeza, pero creo que ya estoy recuperada… —Asentí con una sonrisa, y la miré largamente.
De hecho, ella se veía mejor.
Sofie había pedido quedarse en mi suite, mientras ella encontraba dónde vivir. Que, por supuesto, la estaba ayudando en eso.
Mamá y papá me