EMMA.
—¿Estás feliz…? —su pregunta solo me hizo sonreír con ironía, necesitaba tranquilizarme, ya no había nada que él pudiera hacerme.
—Déjame en paz… solo te avergüenzas cada vez más… —di un paso hacia delante, pero su pierna me lo impidió.
—Señor Green… le recuerdo… —Jhon levantó la mano hacia el abogado que intentó lidiar con la situación, y luego se puso serio observándome detenidamente.
—¿Sabes cuál era la causa de aguantar tu forma insípida todo este tiempo? —no respondí, pero me quedé d