EL MARIDO DE MI HERMANA.
Empecé a caminar tratando de seguirlo con la mirada, ya que había mucha gente. Justo en ese momento escuché.
—Ale, ¿a dónde vas?
La miré, ella me miró con un gesto de confusión.
»¿Pasa algo? —se acercó y miró siguiendo mi mirada.
Volví a mirar, pero ya no había nadie, solo un señor con una gabardina negra y una niña en brazos. Mi cara de decepción era evidente, ¿lo había imaginado? Pero, ¿por qué después de tanto tiempo y así de la nada? Vanessa pasó su mano por mi bra