Sonreí, me encantaba la manera en la que él se desenvolvía. Alan y yo cruzamos miradas fugaces. Todos elevaron sus copas. Aspiré lentamente, sería una noche eterna. Empezaron a platicar de todo un poco, hasta que Vanessa volvió a abrir su bocota.
—Es la primera vez que a mi hermanita le dura una relación, el primer hombre que trae a casa, eso es una buena señal. Quiere decir que las cosas van muy enserio. ¿Verdad?
La miré y sonreí, una sonrisa tan falsa que me salió como una mueca de terror.