EL MARIDO DE MI HERMANA
Luca pasó su pulgar sobre mi labio enviando toques eléctricos por mi columna, mi cuerpo se estremeció al darme cuenta de como me miraban sus ojos.
—Si no te sientes cómoda di alto, te escucharé incluso si susurras.
Asentí entrecerrando los ojos. El deseo había nublado mi razón, pensé; si esto es lo que tenía que pasar, que así sea.
Sus cálidas manos acariciaban el interior de mis muslos, su aliento cálido estaba entre mis piernas entonces comprendí que estaba de ro