Todos los presentes sabrían perfectamente que aquel sitio no era vigilado por ninguna cámara. Y solo algunos tenían el conocimiento de que Leonel alguna vez, no tan lejana esa vez, llegó a tener acciones del lugar, que luego de desfilarse casi por completo de las filas de Gael, vendió dichas acciones para más nunca poseer algo que lo vinculara al señor Cliff. Sin embargo, Leonel seguía yendo a ese gimnasio improvisado, un galpón enorme y transformado con un amplio espacio, casi tan grande como