Un frío helado rompió las últimas capas de calor en su piel cubierta de hollín. Apolo caminó por el pasillo como un león recién sacado de una jaula, sin saber qué dirección tomar.
Perdido en la oscuridad de esta escena caótica, que daba vueltas en su cabeza, Apolo ni siquiera vio llegar a Santos a pasos cortos.
¿- Estás bien? Preguntó para preguntar, apoyando una mano en su hombro.
Por primera vez en su vida, tuvo dificultades para responder.
- Sí, estoy bien, solo tengo algunos problemas respi