Mundo ficciónIniciar sesiónMiro el reloj del pasillo y tardo varios segundos en lograr saber qué hora es. Nunca entendí el sentido o la utilidad de este tipo de relojes. No tienen ni un solo número y cuesta horrores descifrarlos. Aún falta para que sean las ocho y ya llevo un largo rato apoyada en la pared, dando golpecitos en el piso con la suela del zapato. Creo que mi hombro ya se acalambró por estar en la misma posición tanto tiempo. Por más que no







