— perdón ¿interrumpimos algo?— pregunta Paul con un tono de burla, provocando que mi rostro se ruborice aún más
— para nada ¿qué ocurre? - dice Orlando mientras se levanta del sofá
— queríamos preguntarte si querías almorzar con nosotros, pero creo que no aceptarás.
— ¿por qué crees eso?— pregunta a su hermano menor con ojos asesinos ante sus indiscretas palabras
— por nada.
— Sí, iré con ustedes a almorzar, solo dame un momento.
— está bien - ambos salen sin decir una palabra más.
—