Mundo ficciónIniciar sesiónAbrió los ojos, pero no pudo ver nada. Trató de virarse a la derecha y luego a la izquierda, chocando contra invisibles paredes que le impedían moverse libremente. Hizo por incorporarse, dándose un tremendo golpe en la amplia frente que le caracterizaba. La estreches de su encierro, la oscuridad, el silencio y el intenso olor a tierra húmeda, le confirmó que su mayor miedo, el que le había atormentado desde que era un niño, se habí







