Juego frío y caliente.
Narra Ignacia.
—Matías eres un maniaco déjame ir—exijo pegándole en el hombro derecho, pero, nuevamente hace algo que me aturde.
—Solo disfruta, siente la adrenalina— susurra en mi oído al mismo tiempo que su golpeteo empieza de nuevo, siendo más rápidos, y más vigorosos haciendo que el placer renazca.
Sin embargo, nuevamente como si se divirtiera Matías lo detiene en cuanto percibe que estoy a punto de llegar al límite, imponiéndome esta frustración justo antes de que alcance la cima. Jadean