C52: Una mujer de verdad.
Roger quedó sorprendido por el inesperado ataque de la joven y se paralizó ante su determinación. Sin embargo, en cuestión de segundos, se recuperó del pasmo y correspondió al beso.
Taylor, por su parte, fue poseída por un fuerte deseo y la temperatura de su cuerpo se elevó considerablemente. Siguió rozando los labios del CEO, en lo que sus manos se tornaron traviesas y pasearon por el torso del hombre para luego bajar a su abdomen. La fina camisa no era impedimento para percibir la firmeza de