C33: Aléjate de él, en todos los sentidos.
Aún faltaban treinta minutos para la cita de Roger con el psicólogo, pero éste ya se hallaba en la sala de espera. En cuanto llegó su turno, ingresó a la oficina del doctor y se acomodó frente a él.
Nuevamente, lucía sumamente ansioso, aunque su estado era peor que la primera vez que se reunió con Aníbal. Se restregaba las manos, se sobaba las rodillas y se mordía las uñas debido a su extremo nerviosismo.
—Buenos días, Roger —saludó el doctor—. Para ser honesto, pensé que no te volvería a ver