C22: La obsesiva admiradora.
Roger lanzó un suspiro y se sobó la cara, apenas empezaba el día y ya se percibía sumamente estresado. De pronto, fijó la vista en Taylor, quien tenía una expresión de enfado.
—No me mires así, mocoso —rezongó el CEO—. Nada de esto habría sucedido si le hubieras dejado las cosas claras.
—No entiendo a qué se refiere. Berenice y yo solo estábamos conversando, no poníamos en riesgo la integridad del hotel ni nada parecido.
—Vaya, ¿ahora la llamas por su nombre? —cuestionó con aversión—. Pensé q