Otra razón por la que había aceptado el trabajo era que quería volver a verla.
Darse cuenta de ello lo había golpeado con fuerza. No podía negarlo. Sin duda, era solo atracción sexual. Estaba seguro de eso. ¿Por qué si no tendría esos sueños con ella? Esos pensamientos y esas fantasías tan explícitas y vívidas.
Su reacción a la noticia de que iba a ser su guardaespaldas no fue buena... Para nada. Pero al menos, ya se lo esperaba. Las cosas no habían ido muy bien entre ellos durante las pocas ho