87. UN RHYS
Comienza a hablar bien alto, como si diera un discurso. Quiere ser escuchado por todos los presentes. Porque como su madre dijera, que un pueblo pequeño, es un infierno grande, lo está comprobando en este instante. Ni una sola persona, se ha puesto al lado de su Camelia, todos, sin excepción, están del lado de la diabólica hermana, pendientes de lo que está sucediendo, como si de un espectáculo se tratara, donde fueron a reírse y burlarse de su Camelia. Por primera vez en su vida, siente que deb