Mundo ficciónIniciar sesiónMarilyn no podía creer que todo estuviera saliendo tan bien como le había dicho la abogada. Su sonrisa no tenía límites al ver cómo dos mujeres de seguridad se detuvieron delante de su celda. Extendió las manos, pensando que esa era la última vez que tenía que hacerlo. A partir de ahora, haría las cosas muy bien para nunca más verse entre esas rejas.
Mientras caminaba feliz despidiéndose de las otras reclusas co






