222. LA ENFERMEDAD DE LA ABUELA
Ese día, Nadia se despertó en el hospital en una silla al lado de la cama de la abuela Gisela, que aún no había recobrado el conocimiento. Su teléfono vibró y se alejó para contestar, después de asegurarse de que ella respiraba. Era su esposo avisándole que su mamá iba a ir a relevarla. El bebé lo cuidaría Marcia, la esposa de Marlon, unas horas para que ella pudiera descansar, porque él tenía que hacerse cargo de la editorial mientras faltaban Ariel y Camelia.
—¿No le van a avisar a Lía que s