CAPITULO 52
Alexandra abrió los ojos algo aturdida por lo que estaba sucediendo, le dolía mucho la herida que tenía en su pierna.
Pero de inmediato se percató que no se encontraba en un lugar seguro, estaba en su vieja habitación de concubina.
Anthony entró, él se había encargado de curar su herida y tenía una gran sonrisa de satisfacción pues después de mucho tiempo la tenía cerca.
— Déjame ir — Alexandra tenía un poco de miedo pues esta era una de las peores pesadillas, siempre supo de la obs