─ ¿Problemas? ─ Pregunto y ella solo se queda observándome con sus ojos bien abiertos.
─ ¡No es nada! ─ Comenta y me siento como un perfecto idiota ¿Quién me manda a meterme donde no debo?
La comida estuvo muy bien y en menos de algunos minutos y mientras devoramos nuestro postre suena mi teléfono y son mis padres, para advertirme que debo tratarla bien y que Alexis está muy molesto porque yo tuve que traerla hasta mi casa pero bueno, a veces se gana y a veces se pierde, nada podemos hacer y as