A pesar de haber recibido cuatro impactos de bala, Grace seguía luchando por su vida en el quirófano. Los médicos se movían lo más rápido que podían para detener el sangrado que se había convertido en hemorragia.
— Pongan dos unidades de sangre, la paciente se está vaciando, dense prisa, el señor Rossi ha pedido que le salven la vida a la mujer a costa de lo que sea.
Los médicos sacaban las balas y cauterizaban las heridas, pero seguían batallando con la perdida de sangre. Todavía no lo