Amo a mis hijos tal como son.
Después de cortar la llamada con su mejor amigo, el CEO Montana quien ya estaba en pijama, subió a su habitación en dónde su esposa leía un libro esperando a que llegara para apagar las luces. Le gustaba sentirlo a su lado y dormir acurrucada a su pecho todas las noches a menos que estuviera de viaje de negocios.
— Sigues despierta, ¿Eh? — El hombre se acercó a darle un suave beso a su hermosa mujer. Alina era muy, muy, bella y con un porte de reina.
— Sabes que me gusta sentirte a mi la