Isaías Rossi, no asimilaba lo que estaba viendo, su delgada hija tenía el vientre tan crecido, estaba seguro que si no fuera por la ayuda de Ismael, ella tendría muchas dificultades para caminar.
Por unos momentos sintió mucho enfado, quería saber quién se había aprovechado de la ingeniudad de su princesa, y como fué que ella se dejó llevar, pero solo bastó una palabra para que se olvidara de todo y solo quedara ese inmenso amor que le tenía a su hija menor
— ¡Papá...! — Isabella llegó ha