Después de tomar una ducha, unos analgésicos y vestirse de traje, el CEO bajó al comedor, estaba hambriento pero no tenía la comida de ella, otras preparaciones no le apetecían.
— Señor, hemos preparado Langosta termidor, costillas de cordero y pato a la naranja, pida lo que le apetezca — uno de los tres chefs que trabajaban cocinando permanente en la mansión, dió el menú a su jefe.
— Que me sirvan un plato con fruta solamente, no tengo mucho apetito...
— Hola querido, por fin despertaste,